jueves, 20 de diciembre de 2012

Los Inmigrantes Paraguayos de Ezpeleta


La gran inmigración que arribó a la Argentina a finales del siglo XIX y principios del XX gestó de manera colectiva una gran variedad de asociaciones barriales. Estos espacios tenían como finalidad conservar viva su cultura y sobrellevar el duro trance nostálgico por la patria dejada atrás.

Enrique Puccia lo explica de esta manera en uno de sus libros: “afanosos por mantener latentes el espíritu y las tradiciones de los terruños distantes […] de­sarrollaron una acción societaria perseverante y fecunda, se aferraron fuertemente al principio de solidaridad recíproca, buscaron la compene­tración de sentimientos y, en un anhelo hondo de hacer de este suelo ben­dito una prolongación de las patrias lejanas, crearon lazos de indestruc­tible amistad y actuaron como factores preponderantes en la evolución y progreso de ciudades, pueblos y barrios”.

Ahora bien, desde hace aproximadamente unos treinta años a esta parte, la Republica Argentina recibe de manera asidua la llegada de numerosos contingentes de inmigrantes de varios países latinoamericanos como ser: Chile, Bolivia, Perú y Paraguay, entre otros. Estos viajeros también buscan prosperar, vivir dignamente en este suelo generoso y formar sociedades de ayuda mutua donde poder mantener vivas sus tradiciones ancestrales.

En el barrio de Ezpeleta, en la localidad de Quilmes, existe una gran cantidad de inmigrantes bolivianos y paraguayos. Estos últimos formaron hace algunos años, un Centro Cultural que lleva el nombre del prócer guaraní Carlos Antonio López


Anastacio Almada es el presidente de esta institución. Me contó que llegó a Buenos Aires cuando tenía 17 años, en 1976, con la idea mágica de que aquí se encontraría con una ciudad donde se trabajaba y se ganaba mucha plata, sin embargo el ambiente con el que se encontró era un tanto distinto: “en esa época había que saber las amistades que uno tenía para poder salir…había gente que te tildaba de montonero, terrorista, era una época jodida…”
Al preguntarle si había sufrido algún tipo de discriminación, me contestó: “…en la escuela puede ser, pero no lo veo como discriminación, lo veo como cosa de chicos porque las maestras reprendían a los chicos que nos decían paraguayo de m… o negro…”. Pero le molesta cuando a un paraguayo lo tildan de inmigrante y a un italiano o español lo llaman europeo o extranjero y sentencia: “Argentina está hecha por inmigrantes sea europeo o latinoamericano, está hecha por inmigrantes.” 

Fue en el año 2007 cuando junto a un grupo de compatriotas paraguayos se reunieron en la Parroquia Maria Madre de la Esperanza de Ezpeleta y conformaron la comisión directiva que dio nacimiento una nueva Institución. 
Pero… ¿Qué los motivó a reunirse? Anastacio me cuenta: “Había un señor que pasaba siempre por mi casa y me pedía 5 o 10 pesos para pasar polca paraguaya en la radio. Yo hacía repartos de lácteos y otros productos y pasaba por asentamientos, villas y conocía gente que te pedía leche para los chicos y les dejaba unos sachets y unos paquetes de fideos… pasaron unos tres o cuatro meses y le dije ¿Por qué no hacemos las cosas bien?, ¿por qué no buscas gente que quiera hacer como en Berazategui, que tiene un hogar paraguayo?...no hay en Quilmes nadie que venga a decirte que tenés un lugar de contención para los compatriotas o una ayuda social cuando estás en apuros…”
En aquella reunión de inauguración, Anastacio fue elegido presidente, al principio se negó pero le insistieron, entonces aceptó y dejó en claro: “si hacemos una institución es para ayudar a la gente, ya sea social, sea cultural, sea deportiva… si hacemos las cosas bien, yo acepto ser presidente, para mí no hay término medio, es blanco o negro…” Así nació la Casa Paraguaya Ana Diaz.

La institución comenzó a funcionar dando una gran contención a los compatriotas, haciendo presentaciones culturales y dando ayuda social a quien lo necesitaba, hasta que en el año 2008 un hecho ocurrido en el barrio produjo un quiebre irreparable: “se quemó toda una casa, y vino esa familia por medio de Caritas a pedirnos si podíamos ayudar a esa gente que se había quedado en la calle. Tenían 5 o 6 chicos, eran argentinos…se contestó que la institución paraguaya era solo para paraguayos y que la gente de Argentina tiene que ir a su asistencia social…y ahí quedé frio ¿Cómo es? La institución no tiene raza, ni color, ni clero, ni nada, cualquiera que venga lo tenés que ayudar. Entonces desde fuera de la institución, junto a Caritas juntamos los fondos para ayudar a esa gente… con donaciones del barrio y ayuda de la municipalidad le hicimos toda la casa”.

Anastacio se alejó de la institución y juntó a otros compatriotas para volver a armar un centro nuevo y así continuar con la idea primigenia. Buscando en la historia de Paraguay encontraron el nombre y la vida de Carlos Antonio López. Los pensamientos del primer presidente paraguayo de la historia coincidieron con los ideales de Anastacio y sus nuevos compañeros y así decidieron utilizar el nombre del prócer para bautizar ese nuevo espacio barrial.
Con personería jurídica en mano y enmarcada como entidad de bien público no lucrativa, el Centro Cultural de Residentes Paraguayos comenzó su trabajo social a toda máquina. Además de dar la contención a compatriotas recién arribados al país, el centro les ayuda a poner en regla toda su documentación. Se los asesora para conseguir trabajo, se los ayuda a realizar trámites tales como certificados de matrimonio, renovación de cedulas, pasaportes, etc. En cuanto a la tramitación de documentos, ellos procuran que sea de forma personal. Gracias a la buena relación que tienen con la embajada y el consulado paraguayo, se le entrega a quien lo solicite, una carpeta con todos los papeles listos para ser tramitados junto a un turno con día y hora especificados. Todo el trámite se realiza de manera gratuita, sin embargo hay gestores que se abusan de los nuevos residentes y los estafan, porque además de cobrarles hasta $2000, en algunos casos ni siquiera le realizan el trámite.

La relación que el Centro tiene con la Municipalidad de Quilmes es muy buena, se sienten respetados y son escuchados cuando se acercan a pedir alguna colaboración para realizar algún evento. Se me ocurrió preguntarle si recibían un subsidio: “…no les pedimos porque yo como presidente de la institución y paraguayo pienso: voy al hospital y lo encuentro lleno de compatriotas, voy  a la escuela estatal y está nuestra gente, voy  a algún lugar donde se da una ayuda social y otra vez está el paraguayo, entonces pedirle una ayuda económica al municipio o a la nación…no me cabe a mí como persona de pedir una ayuda sabiendo que ya recibimos demasiado…lo que si me interesa es ayudar a los compatriotas para que puedan trabajar en blanco y que puedan hacer sus aportes, ese poco o mucho aporte le devuelve algo a la Argentina”. A partir de esta filosofía de trabajo, la institución se sustenta con el aporte de los socios y con las actividades culturales que realizan a menudo.

De cara al futuro, la institución busca seguir con el mismo trabajo, fortaleciendo las relaciones con la comunidad y convocando a quienes deseen dar una ayuda a la colectividad. Formar un espacio educativo-cultural para poder generar la toma de conciencia acerca de los derechos que tienen los nuevos residentes. Se piensa mucho en los más jóvenes y se busca dotarlos de herramientas que les permitan pensar y desenvolverse en la vida.

Y como parte del trabajo cultural del "centro", cuando le realicé esta entrevista, Anastacio me contó que estaban organizando un encuentro de hermandad con la Colectividad Rusa de Bernal, donde iban a compartir comidas y danzas típicas de cada una de las colectividades. También estaban preparando las actividades que llevarían a cabo en las Fiestas Patronales de Bernal (¡los famosos fogones!) y como cada año, iban a participar de la Feria de las Colectividades de Quilmes en el mes de noviembre. También tienen dos programas de radio, uno en la radio de la Fundación del Padre Farinello, los días viernes de 16 a 18 hs. en el 89.7. El otro programa sale los sábados a la tarde en el 107.7. Además, el “centro” presenta orgulloso en cada una de sus actividades su propio ballet de danzas típicas que lleva el nombre de Panambi Hovy (Mariposa Azul).

La energía positiva que se respira en el local de Azcuénaga esquina Brasil hizo que las dos horas y algo más de entrevista pasaran rapidísimo. Entre mate y mate, me quedó bien claro que el trabajo que lleva adelante esta institución se hace con una pasión muy especial. Se remarca el agradecimiento hacia el país que los cobija y tienen la preocupación de ser parte del abanico cultural de Quilmes, buscando siempre el intercambio con otras instituciones. 

Para el cierre voy a dejar algo que me dijo Anastacio, que lo pinta como persona:  
“Yo les decía que una institución no tiene color ni raza y si una persona tiene un problema, sea drogadicta, borracha o enfermo hay que ayudarla, porque atrás hay una familia que no tiene la culpa de la vida que lleva esa persona…”

Centro Cultural de Residentes Paraguayos de Quilmes Don Carlos Antonio López - Brasil 1401 esquina Azcuénaga – Ezpeleta. 
Tel: 4278-1846

Corrección: Laura Beroldo (http://www.laura-exlibris.blogspot.com.ar/)
Fotos: El Cocoliche

domingo, 9 de diciembre de 2012

George Harrison y el resto

Grandes temas han compuesto los Beatles y grandes discos nos han dejado. Sólo pensando en Abbey Road o Rubber Soul queda más que ejemplificada esta última afirmación.

Desde mi humilde lugar de oyente, no me tiemblan los dedos para escribir que George fue el mejor de los cuatro. Y sí, parecerá casi autoritario lo que digo y hasta me preguntarán ¿Cómo argumentas lo que estas afirmando? Fácil, George compuso los temas más hermosos de los Beatles.

Y ya me imagino a aquel fanático de Lennon intentando enredarme en un laberinto filosófico al interrogarme: ¿Qué es “lo hermoso” para vos? Lo siento muchacho/a, la afirmación está hecha, George fue el mejor.

Y de paso te cuento…George Harrison nació en Liverpool el 25 de febrero de 1943 y falleció un 29 de noviembre del año 2001. Tenía apenas 58 años y un cáncer que lo persiguió durante algunos años hasta que lo alcanzó irremediablemente. De no haber mediado esa maldita enfermedad, aún lo tendríamos entre nosotros regalándonos melodías…
Como dije anteriormente, hermosas canciones nos dejó este genio de la música, entre ellas la hiper versionada "Something", "Here Comes the Sun”, “I Me Mine” y el tema que comparto a continuación que es de lo más lindo que escuché en mi vida: "While My Guitar Gently Weeps".

Salud George!!